Actualmente el paro cardio-respiratorio es la primer causa de muerte en México y el mundo. Cada año mueren más de 2’000,000 alrededor del mundo a causa de este padecimiento. De acuerdo a datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), las muertes por problemas del corazón suman 150 mil del total de 500 mil muertes que cada año ocurren en México. Por oto lado, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) estima que cada dos minutos fallece un mexicano por infarto.
Gracias a los avances realizados en los últimos 30 años, es posible minimizar los factores de riesgo y reanimar  a las víctimas de paro cardiaco.
Hoy, existen diversos programas de capacitación para certificar a empresas como sitios cardioprotegidos. De esta manera cada uno de estos sitios cuenta con los elementos y recursos necesarios que les permiten brindar atención a la víctima en menos de 5 minutos y contribuir a la reducción de los índices de mortalidad a causa de este mal.
En Estados Unidos 27.4% de las víctimas de paro cardiaco extra-hospitalario reciben RCP por un primer auxiliador; en México sólo el 2%. El 94% de las víctimas de paro cardiaco mueren antes de llegar al hospital.
Está comprobado que la RCP por sí sola es de utilidad limitada en la mayoría de los casos: el resultado sólo puede mejorarse cuando la secuencia de acontecimientos ocurre lo más rápido posible. Desde hace algunos años, científicos han demostrado que 4 acciones ayudan a reducir de manera importante estas muertes, mismas que han sido denominadas “la cadena de supervivencia”. Aquellos sitios en los que se ha conseguido implementarlo de manera óptima, han logrado aminorar considerablemente las muertes por paro cardiaco.
La cadena está conformada por las siguientes acciones:

  • Activación de los servicios de emergencia: Reconocimiento inmediato del paro cardíaco y pedir ayuda al Servicio de Emergencias
  • Soporte Vital Básico (SVB): Reanimación Cardiopulmonar (RCP) precoz con énfasis en las compresiones torácica. Estas medidas deben iniciarse inmediatamente después de que se haya reconocido a la víctima.
  • Desfibrilación precoz: Aplicar rápidamente el Desfibrilador Externo Automático (DEA). Es el eslabón más importante, realizado de una forma correcta contribuye sustancialmente en la mejora de los resultados.
  • Soporte Vital Avanzado: Los resultados logrados con carácter inmediato con la desfibrilación precoz, se consolidan cuando se asocia antes de 10 minutos el conjunto de técnicas de soporte vital avanzado.

Es necesario recibir un adecuado entrenamiento relacionado con primeros auxilios o similar para el manejo y prevención de estas situaciones. El trabajo en equipo se convierte en pilar para coordinar los esfuerzos orientados a la promoción del conocimiento relacionado con la prevención, atención y recuperación del paro cardiorespiratorio en todos los niveles.
En Grupo Axerta entendemos la importancia de este tipo de acciones y programas. Es por ello que —con apoyo de Cruz Roja Jalisco — hemos acreditado el programa de capacitación de Primeros Auxilios y RCP, como parte de la primera fase para certificarnos como unidad cardioprotegida. Con ello nos comprometemos a promover el conocimiento en prevención y atención; y a apoyar el desarrollo de sitios cardioprotegidos en empresas públicas y privadas.

 

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Felicitamos a Cruz Roja Jalisco por su ardua labor de orientar a la sociedad tapatía en temas como este; así como también extendemos dicho reconocimiento a Club Atlas Colomos, Club Atlas Chapalita, Guadalajara Country Club, Club de Golf Santa Anita, Club de Futbol Estudiantes Tecos, Tec Campus Guadalajara, ITESO y a Brown Froman (Tequila Herradura) por ser ya algunos de los sitios cardioprotegidos en Guadalajara.