En Axerta consideramos que unas de nuestras principales competencias es la flexibilidad, y Scrum es uno de los procesos ágiles que nos permite seguir afianzando esta fortaleza. Adicionalmente, un valor crítico de la empresa es ofrecer un servicio de calidad y calidez al cliente,  lo cual conlleva en gran medida una ágil y efectiva respuesta a los cambios

Por lo general, los clientes no saben exactamente lo que desean o necesitan.  Las estadísticas muestran que más del 60 por ciento de los requisitos de un proyecto cambia durante el desarrollo del mismo. Incluso, cuando los proyectos se finalizan a tiempo, según el presupuesto y con todas las características acordes al plan inicial, es común que los clientes no se sientan 100% satisfechos, ya que recibieron algo que no es exactamente lo que buscaban.

Por ello, es indispensable para nosotros contar con un método de trabajo que nos permita incorporar no sólo a los clientes externos e internos, sino también a otras partes interesadas. De esta manera se trabaja y avanza mano a mano con el equipo responsable durante todo el proceso.

Un proceso ágil es un marco de trabajo conceptual basado en la programación y actualización diaria de actividades para el desarrollo de diversos proyectos. Existen varios métodos de desarrollo ágil. En el caso de SCRUM, el proyecto es desarrollado en una unidad de tiempo llamada sprint, la cual tiene una duración de una a cuatro semanas. Cada sprint corresponde a una etapa, que juntas constituyen el ciclo de vida del proyecto. Esto incluye: planeación, análisis de requerimientos, ejecución, revisión y documentación. Al finalizar cada sprint, el equipo vuelve a evaluar las prioridades del proyecto y hacen una retrospectiva sobre cómo se llevó a cabo el proceso y cómo podría mejorarse.

Es importante recalcar que SCRUM trabaja dividiendo un gran proyecto en pequeñas partes, de forma que en vez de ver el proyecto como un todo, se van percibiendo pequeños avances terminados.

Esta metodología enfatiza la comunicación humana en lugar de la documentación excesiva, lográndose a través de distintas reuniones entre equipo y cliente. Adicionalmente, balancea la etapa de planeción y ejecución, y fomenta el conflicto positivo necesario para generar una base sólida de verdad, transparencia, confianza, respeto y compromiso. Alcanzar los mejores resultados no es labor de un solo día, es un proceso progresivo en el que no puede haber retrocesos.

En Grupo Axerta creemos que es fundamental utilizar plenamente la capacidad intelectual, creativa y la experiencia de todo nuestro personal. Un proceso ágil como SCRUM, nos aporta herramientas necesarias para coordinar esfuerzos y maximizar la experiencia de cada uno de nosotros. Este es un proceso ágil que nos permite un mejor cumplimiento de objetivos y nos facilita el sobrepasar exitosamente nuevos retos.